Montessori y los programas de la enseñanza tradicional

Dos preguntas legítimas

Cada vez más padres y enseñantes descubren Montessori y les seduce no solo por la eficacia evidente de esta pedagogía, sino también por el hecho de que los niños y las niñas son viviblemente felices dentro de este ambiente. Sin embargo, se plantean dos dudas, del todo lógicas y legítimas: «¿Se sigue el programa oficial?». «¿Estarán los niños y las niñas al nivel de los demás cuando entren en Secundaria?».
La respuesta a las dos preguntas es No. (¡Vaya por dios!)

No, la pedagogía Montessori no sigue el programa

Y no sigue el programa porque esta pedagogía se basa en procesos diferentes. Al pasar por el aprendizaje sensorial, se abordan algunos aprendizajes mucho antes que en la enseñanza tradicional. Por ejemplo, a los 5 años muchos niños «montessorianos» saben leer y hacer las cuatro operaciones. A los 6 años, abordan las fracciones y se ocupan de la naturaleza de las palabras en el análisis gramatical. Por tanto, el programa Montessori de los 2 a los 6 años, corresponde en gran parte a la Primaria tradicional. En Montessori, no se «sigue» el programa, pero se «hace» de sobras. Y, sobre todo, se «hace» en profundidad. Pues el objetivo no es ir deprisa (aun cuando sea esto lo que sucede). El objetivo es que los niños y las niñas asimilen realmente, y para siempre, lo que aprenden.

No, los niños no están al mismo nivel…

Están mucho más adelantados. A los 10, 11, 12 años, cuando entran en Secundaria, los niños «montessorianos» ya han cubierto todo el programa de Primaria desde hace varios años y siguen avanzando; les da tiempo para cultivarse, interesarse por las ciencias, la geografía, la historia, tal vez han empezado a aprender uno o dos idiomas extranjeros. Y, sobre todo, saben trabajar. Saben tomar notas, organizarse en su trabajo, hablar en público, argumentar sus opiniones. También han aprendido a colaborar, en lugar de competir constantemente.

002 grands-nombres

Un niño trabajando con grandes cifras en una escuela Montessori

El método Montessori: una educación diferente

Vuelvo a repetirlo, el objetivo no es ir deprisa ni superar a nadie. El objetivo es que el niño o la niña se desarrolle armoniosamente, adquiera la confianza que le permita avanzar, aprender métodos de trabajo que le sirvan toda la vida y asimilar profundamente los conocimientos básicos sobre los que podrá edificar todos sus estudios posteriores.

Deja un comentario