Montessori y la teleeducación

Montessori y la teleeducación parecen conceptos incompatibles. Sin embargo, la pandemia exige continuar con la educación de niños y niñas ideando nuevas fórmulas y nuevas estrategias. “The education must go on”, es decir, la educación debe continuar. En este artículo ofrecemos una serie de recursos prácticos para aquellos progenitores que tienen que enfrentarse al hecho de que sus hijos sigan educándose a través de la conexión a internet con su educador o educadora y su clase (teleeducación), mientras ellos se ocupan de sus propias responsabilidades (teletrabajo).

¿Son incompatibles Montessori y la teleeducación?

Debido a la pandemia, en algunos países todavía no es posible volver a la escuela. En otros países los padres están deseando enviar a sus hijos a la escuela. Por ello las escuelas Montessori están tratando de adaptarse al aprendizaje a distancia, lo mismo que el resto. ¿Pero no es acaso una paradoja para una pedagogía que se basa en el contacto entre los niños y el libre uso del material Montessori?

Montessori permite aprender al ritmo de cada niño
Montessori permite que el niño siga su propio ritmo de aprendizaje

Montessori y la teleeducación son perfectamente compatibles pues el método favorece la autonomía del niño y le permite aprender a su propio ritmo.

Hemos entrevistado a educadoras Montessori de varios países de Europa y América para tratar de sugerir vías de trabajo. A continuación, os ofrecemos un breve resumen de nuestras entrevistas. Las ideas de nuestras interlocutoras muestran que la pedagogía Montessori es un método vivo, capaz de adaptarse a situaciones complejas para el bien de niños y padres.

La teleeducación sigue siendo la escuela

Por un lado, para crear un marco claro para el niño y, por otro, dado que los padres presentes deben poder trabajar tranquilamente en casa durante las sesiones de teleenseñanza, conviene dejar claro que, de tal hora a tal hora, es como estar en la escuela. Es decir, se debe trazar un horario y hacerlo respetar. Esto incluye sesiones delante de la pantalla del ordenador en comunicación con la educadora y los demás niños, pero también momentos de trabajo personal del niño.

Para no interferir con el trabajo que los padres tal vez se vean obligados a hacer en casa, es necesario establecer unas normas con el fin de que la teleeducación Montessori sea efectiva.

Normas para una teleeducación efectiva

Por supuesto, tomará tiempo adaptarse y requerirá explicaciones. Sin embargo, aplicar algunas normas para el teletrabajo educativo, que el niño ya conoce, facilitará las cosas. En casa, al igual que en la clase, conviene establecer un marco que surja del diálogo, que se comprenda perfectamente y que todos respeten.

  • Llegamos puntuales y estamos preparados: vestidos, con el desayuno acabado y después de haber ido al baño.
  • Saludamos y somos corteses.
  • Guardamos el trabajo cada vez que lo terminamos.
  • Esperamos nuestro turno para hablar y escuchamos cuando otros hablan.
  • Nos quedamos ante la pantalla y seguimos las instrucciones de la educadora. (Ello no impide que la educadora invite a los niños a que se levanten de vez en cuando durante las sesiones, pues sabemos que los niños tienen necesidad de moverse).
  • Si no tenemos más remedio que ausentarnos, por ejemplo, para ir al baño, nos disculpamos y avisamos de que nos vamos.

Durante varios días, o incluso varias semanas, la educadora irá recordando amablemente a los niños y niñas estas normas, que se aplican por el bien de todos.

Montessori: el trabajo en autonomía

Es muy probable que el niño quiera ir con el progenitor que está en casa tan pronto como termine la sesión de teleeducación: “Mamá, ¿qué hago? ¡Me aburro!”.

No os preocupéis, madres y padres, os hemos preparado una batería de respuestas a las que podéis recurrir:

  • Aún estás en horario de clase. ¿Qué te dijo Rosa (la educadora) sobre lo que puedes hacer ahora?
  • Recuerdo que Rosa te dio algunas actividades para hacer en casa. Elije la que quieras.
  • Puedes leer, dibujar o jugar tranquilamente en tu habitación.
  • No te olvides de que estás en horario de clase. Y yo estoy en horario de trabajo; cuando acabemos nos volveremos a encontrar.
  • No soy yo la que ha de decidir lo que tienes que hacer. Debes ser tú quien elija. (Es una manera de reforzar la autonomía del niño. Por supuesto hay que decírselo con amabilidad y dulzura).
  • Mira, no son normas que yo haya puesto. Es Rosa la que lo ha ordenado y estoy segura de que tiene razón. Trabaja solo media hora más y luego comeremos.

Por supuesto, todo esto se preparará de antemano con la educadora, quien propondrá una serie de actividades entre las que el niño tendrá la opción de elegir.

trabajo autónomo Montessori
El trabajo autónomo del niño es una de las claves de la educación Montessori, incluso en la teleeducación.

Es el niño el que debe tomar la decisión sobre su próxima actividad.

A algunos niños no les gusta la teleeducación

Incluso aunque esté acostumbrado a las pantallas, un niño puede sentirse intimidado por los encuentros por internet, mediante Zoom, Meet, Teams o cualquier otra plataforma. Sin duda la educadora deberá esforzarse para que las sesiones resulten atractivas, aunque el niño solo asista a distancia y escuche sentado en una silla un poco alejado. Poco a poco, el niño irá teniendo cada vez más ganas de participar y se unirá al grupo libremente. La prioridad es conseguir que todo sea satisfactorio y divertido.

Aquí también os ofrecemos algunas respuestas que podéis darle a un niño reticente:

  • Tus amigos también están en aquí, ¡míralos en la pantalla!
  • A veces lo nuevo nos cuesta un poco, ¿verdad? Pero ten paciencia, ya verás cómo te gustará.
  • ¿Qué es lo que no te gusta? ¿Quieres hablar conmigo de ello? ¿o con Rosa?
  • ¿Hay cosas que te gusten? ¿Ver a tus amigos, por ejemplo?

La cuestión del material Montessori

En el entorno preparado de la escuela Montessori, el niño tiene una amplia variedad de material adaptado a su nivel: los bastidores de vestir, las tablillas de colores, las barras rojas y azules, la tabla de Pitágoras y un sinfín más, para los más pequeños; las tarjetas de nomenclatura, los mini libros, los ábacos, los símbolos gramaticales, para los mayores. Todo este material está en la escuela, por tanto, es necesario encontrar soluciones para que los niños dispongan de él también en casa.

Las escuelas rara vez disponen de varios ejemplares de cada material Montessori. Primero, porque es caro y, segundo, porque es importante que los niños aprendan a esperar pacientemente su turno si otro niño ya está usando el material. Pero, a menudo, algunas familias seguidoras de la pedagogía Montessori ya tienen el material. También se pueden encontrar de ocasión en las redes sociales. Y, por último, es posible realizar una gran parte del material Montessori uno mismo en casa.

Algunos materiales Montessori se pueden fabricar fácilmente en casa
Podemos fabricar numerosos materiales Montessori en casa, nosotros mismos, de manera sencilla.

Una de las características del método Montessori es que sabe extraer temas de interés educativo de cualquier situación, también durante la pandemia.

Contamos también en la enorme capacidad de adaptación de los niños, en especial cuando se han educado en el espíritu Montessori. Como siempre, el diálogo entre el equipo educativo, los padres y el niño es lo más fructífero. Tenemos que aceptar, pues no nos queda más alternativa, que el método Montessori tiende a encontrar temas educativos en cualquier situación, de modo que este será también el caso.

Por último, queremos agradecer a quienes amablemente han respondido a nuestras encuestas: Odile Barrot (Francia), Hilde Brandt (Alemania), María Teresa Nadal (España), Nina Sepúlveda (Chile), María Rossi (Argentina), Amalia Ortíz (México) y Jenny Allbright (Estados Unidos).

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